Y la magia volvió al Guerrer@s Naver@s
Viveros Herol Balonmano Nava consigue una victoria vital ante Eón Horneo Alicante (34-32) en una noche de muchas emociones y comunión absoluta con una grada que llevó en volandas a los suyos para evitar ya el descenso directo.

Foto: Daniel Pérez.
Decíamos en la previa que las finales se ganan desde el coraje, desde el esfuerzo, desde la pasión y desde el corazón, y así lo hizo Balonmano Nava. También desde la unión, y así lo hizo un Guerrer@s Naver@s que llevó en volandas al conjunto navero, conscientes de la importancia que tenían los puntos ayer, porque cuando aparecieron los fantasmas de Logroño, ahí estuvo la grada para sostener a los suyos. Dos puntos vitales que se quedaron Nava de la Asunción porque los de Carlos Villagrán demostraron desde el minuto uno que se estaban jugando la vida, llegando a tener una ventaja de hasta ocho tantos y sabiendo mantener la templanza cuando la cosa se puso más apretada para evitar así el descenso directo y celebrar (por fin) la primera victoria de la liga en el 2026 ante su gente. Todavía queda una batalla, ¿lo bueno? Que Balonmano Nava depende de sí mismo y tiene en su mano quedarse una temporada más en la élite del balonmano español.
El partido comenzó como tiene que comenzar un encuentro en el que un equipo se está jugando la permanencia de la Liga Asobal. Con Bandeira y Óscar Marugán como estiletes ofensivos y un Buda que detenía su primer siete metros, Balonmano Nava colocaba la primera renta a su favor en los primeros minutos y demostraba el hambre y las ganas que tenía de ganar frente a su afición. Y, aunque contradictoriamente a los naveros se les atragantó la exclusión a Pepe Oliver, con un Eón Alicante dando la vuelta al marcador y poniéndose uno arriba, Óscar Marugán, que está en un momento de forma espectacular y en la noche de ayer realizó un partidazo (otro más), se echó el equipo a la espalda y con tres tantos consecutivos devolvía a los suyos una ventaja que ya no iban a perder.
Porque, aunque en el ecuador de esa primera mitad el empate brillaba en el electrónico, a partir de ese momento Balonmano Nava metió una marcha más, destacando además dos nombres propios. El primero, el de siempre: Mateus Buda, que con tres paradas consecutivas levantó un auténtico muro en un Guerrer@s Naver@s que no paraba de corear al unísono su nombre. El segundo, Edu Reig: porque cuando más lo necesitaba el equipo tras la exclusión a Gonzalo Carró, tres recuperaciones suyas en defensa permitieron al Balonmano Nava abrir una importante brecha en el marcador (14-10) para delirio de la grada y enfado del técnico del conjunto alicantino, que solicitaba su primer tiempo muerto para, minutos más tarde, pedir el segundo.
¿La razón? Pues que Balonmano Nava lo estaba haciendo casi todo a la perfección y con un Edu Reig que también anotaba, le endosó a su rival otro parcial de 3-0 para ampliar la ventaja hasta los seis tantos. Lo mejor es que no se iba a quedar así, porque la defensa navera estaba muy intensa y desactivó por completo el intento de Eón Alicante con el juego de 7, anotando primero Edu Reig y a la segunda Buda a portería vacía para llevar la ventaja a los ocho goles, que solo pudo reducir Borragán en los últimos segundos de una primera parte que, de nuevo, rozó la perfección para Balonmano Nava (19-12). Solo quedaba mantener el nivel en los segundos treinta minutos.

Foto: Daniel Pérez.
Tras el paso por vestuarios, una diana de Joao Bandeira puso la máxima diferencia del partido (ocho tantos), pero a partir de ahí los fantasmas de Logroño comenzaron a aparecer. Porque la fluidez en el ataque navero ya no brillaba tanto y Eón Alicante, con transiciones rápidas y utilizando mucho el contragol, eliminaron en un abrir y cerrar de ojos la gran ventaja conseguida en los primeros treinta minutos. De seis, de cinco, de cuatro y, finalmente, de tres, como una cuenta atrás agónica que hacía que aflorara aun más la presión de un equipo que se lo estaba jugando todo y que tenía tan reciente la última experiencia que ya sabemos cómo acabó.
Pero de los errores se aprende y Balonmano Nava supo mantener a raya los nervios, con un Guerrer@s Naver@s que también sostuvo a sus jugadores, para que la sangre no llegase al río. Porque, a pesar de la evidente tensión por todo lo que había en juego, Viveros Herol Nava, poco a poco, consiguió llevar el encuentro un pelín más a su terreno, con una ventaja que se mantenía en los cuatro tantos con el paso de los minutos, ya que, esta vez sí, el conjunto navero jugaba con el cronómetro a su favor.
Buda, que no había tenido tanto protagonismo en la segunda mitad debido a la rapidez del equipo visitante, volvió a aparecer y eso sumado a una buena recuperación desde la defensa hizo que Balonmano Nava pusiese un +6 en el electrónico con menos de 10 minutos por delante, haciendo que la parroquia navera respiraba un poco. Pero Gonzalo Carró sufría su tercera exclusión, Horneo Alicante cambió la defensa y los fantasmas volvieron, con una diferencia que se veía reducida a los tres goles con cuatro minutos por jugarse, que eso en balonmano es un mundo.
Pero, Óscar Marugán, quién si no, puso la tranquilidad desde los siete metros con el 34-30 y con el tiempo como aliado, Balonmano Nava firmó una victoria que equipo y afición se llevaban tiempo mereciendo y que le permite dar un paso de gigante hacia el objetivo, que no definitivo. Porque todavía queda una batalla más. En la noche de ayer el Guerrer@s Naver@s volvió a demostrar que la unión hace la fuerza y ahora, con el descenso directo evitado y la permanencia en la mano (porque el conjunto navero depende de sí mismo), solo queda un último esfuerzo. Una última final. Un último viaje. Y allí, en Valladolid, equipo y afición tendrán que volver a caminar juntos para seguir escribiendo otra página del club en la Liga Asobal.
Ficha técnica:
Balonmano Nava (34): Edu Reig (5), Alfredo Otero, David Fernández (5), Pancho Ahumada (2), Gonzalo Carró, Óscar Marugán (8), Marquinhos (1), Josu Arzoz (1), Mateus “Buda” (p, 1), Lilian Pasquet, Javier Carrión (1), Rui Batista (2), Joao Bandeira (6), David Roca, Dzimitry Patotski (ps) y Pablo Herranz (2).
Eón Alicante (32): Roberto Domenech (p), Iván Montoya (5), Javier Borragán (3), Borja Méndez, Pepe Oliver, Ander Torrico (7), Fabio Teixeira (1), Agusto Moreno, Lautaro Robledo (3), David Faílde (ps), Eduardo Escobedo (3), Xabier Barreto (2), Hamza Abdalla (2), Vicente Sancho, Aaron Gutiérrez (3) y Darko Dimitrievski.
Parciales cada cinco minutos: 3-2, 5-5, 10-9, 12-10, 14-11, 19-12 (Descanso); 22-16, 24-21, 28-24, 30-25, 32-27, 34-32.
Árbitros: Miquel Florenza Virgili y Jordi Ausas Busquets. Excluyeron a Pancho Ahumada (1) y Gonzalo Carró (3) por parte de Balonmano Nava y a Pepe Oliver (1) y Hamza Abdalla (1) por parte de Alicante.
Incidencias: Partido correspondiente a la jornada 29 de la Liga NEXUS ENERGÍA ASOBAL disputado en el Pabellón Guerrer@s Naver@s. Lleno.



