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El Guerrer@s Naver@s, escenario de una jornada sin barreras

La primera jornada de balonmano inclusivo ASOBAL, con el Club Balonmano Nava como anfitrión, estuvo repleta de buenos momentos, compañerismo y sonrisas, en un día muy especial por el debut del equipo navero.

Foto: Daniel Pérez.

Nava de la Asunción vivió en la mañana del domingo una jornada muy especial con la celebración de la primera jornada de balonmano inclusivo ASOBAL, una cita que convirtió el balonmano en el mejor punto de encuentro para compartir, disfrutar y demostrar que el deporte no entiende de barreras. Una mañana llena de buenos momentos, en la que el marcador fue lo de menos y en la que lo verdaderamente importante estuvo en las sonrisas, en el compañerismo, en la ilusión y en la oportunidad de compartir una experiencia que, sin duda, sus protagonistas no olvidarán.

Además, la jornada tuvo un significado todavía más especial para el club, que ejerció como organizador de esta primera concentración y vivió el debut de su equipo inclusivo, Fundación Personas BM Nava. Una primera experiencia que deja al Club Balonmano Nava lleno de orgullo y que supone un paso más en su apuesta por acercar este deporte a todo el mundo. Esta iniciativa se enmarca en el proyecto de sostenibilidad y deporte del club, NavaGreen, y del convenio de colaboración con Fundación Personas.

La cita contó también con la presencia de Servando Revuelta, presidente de la Liga Profesional de Clubes Españoles de Balonmano-ASOBAL, que quiso acompañar a los participantes en una jornada que pone de manifiesto la importancia de seguir impulsando iniciativas que utilizan el deporte como herramienta de inclusión y convivencia.

Desde el club Balonmano Nava solo podemos dar las gracias a todas las personas que hicieron posible esta jornada y, especialmente, a quienes la llenaron de alegría desde dentro y fuera de la pista. Porque ayer quedó claro que el resultado es lo de menos cuando lo que se gana es mucho más importante: compartir, disfrutar y demostrar que el deporte no tiene barreras.

Foto Daniel Pérez.