Balonmano Nava se diluye en la segunda mitad
El conjunto navero, que llegó a ir ganando de 9 goles tras una primera parte brillante, acaba cayendo en la pista del segundo clasificado después unos grises segundos treinta minutos en los que sufrió un auténtico bloqueo ofensivo.

Foto: Alberto Salazar.
Una primera mitad sobresaliente y una segunda parte para olvidar. En eso se podría resumir el partido de ayer de Balonmano Nava. ¿El problema? Que acabaron pesando más los deméritos de esos segundos treinta minutos y el conjunto navero se marchó de vacío del Palacio de los Deportes de Logroño tras un partido en el que mostró dos imágenes muy diferentes. Porque la primera parte de los de Carlos Villagrán rozó la brillantez, con un espectacular Buda bajo palos (yéndose al descanso con un 55% de paradas) y una defensa muy intensa que dejaron al Dicorpebal Logroño La Rioja en tan solo 9 tantos, y una fluidez en ataque que le llegó a dar una ventaja de siete goles en el descanso. Pero todo se nubló en la segunda mitad, porque a Balonmano Nava se le atragantó, y mucho, la defensa 5:1 de un equipo riojano que aprovechó a las mil maravillas el mal momento de Viveros Herol para una remontada que hizo mucho daño en lo mental y de la que los de Nava de la Asunción no consiguieron reponerse.
Y eso que el inicio del encuentro no fue nada esperanzador para Balonmano Nava, que no era capaz de hacer buenas las primeras intervenciones de Buda y veía cómo su rival sí aprovechaba las imprecisiones del ataque navero para poner un 4-1 en los primeros minutos que no auguraba nada bueno. Pero poco a poco, como una hormiguita, Viveros Herol Nava fue comiéndole el terreno a un Dicorpebal Logroño La Rioja que se estrellaba una y otra vez con el portero brasileño y del 6-4 pasábamos a un 7-8 que reflejaba en el electrónico el trabajo que se estaba viendo sobre la pista. Y la cosa no se quedó ahí, porque Balonmano Nava, que también estaba realizando una actuación espectacular en defensa, le iba a endosar a su rival un parcial de 0-4 que obligó a Miguel Ángel Velasco a solicitar tiempo muerto con el 8-12 brillando en el marcador.
De poco le sirvió. Buda seguía a lo suyo, mientras que en ataque Edu Reig y Joao Bandeira hurgaban más en la herida y aumentaban la diferencia hasta los 6 tantos, obligando al técnico del conjunto riojano a parar de nuevo el encuentro tan solo tres minutos después y con poco más de seis para el descanso. Tiempo en el que el protagonismo fue para los aciertos de los porteros, algo que solo fue capaz de romper Pancho Ahumada desde el extremo para que su equipo se marchase al vestuario con una ventaja más que significativa (9-16).

Foto: Alberto Salazar.
Pero tras el descanso todo se torció y, aunque al principio parecía que no, con Rui Batista y Pablo llevando la diferencia hasta los nueve goles (9-18), a partir de ese momento llegó el apagón de Balonmano Nava. La defensa 5:1 de Dicorpebal Logroño La Rioja fue un auténtico quebradero de cabeza para un ataque navero que no supo leer ese cambio defensivo, encajando además un parcial de 4-0 que obligaba a Carlos Villagrán a parar el partido con apenas seis minutos de juego porque, aunque la diferencia todavía era grande, las sensaciones ya no estaban siendo buenas. ¿El problema? Que no mejoraron. El conjunto navero seguía chocándose una y una vez con el 5:1 defensivo de Logroño y si no, era con Xoan Ledo, que en la segunda parte paró todo lo que no había parado en la primera. Para más inri, las exclusiones.
Todo eso se tradujo en otro doloroso parcial con el que Balonmano Nava perdía prácticamente todo lo que había trabajado y se había ganado en los primeros treinta minutos, algo que evidentemente también hizo mucha mella en el apartado mental. Ni el segundo tiempo de Carlos Villagrán en menos de 15 minutos pudo evitar el golpe definitivo: que Dicorpebal Logroño La Rioja diese la vuelta al marcador y se colocase por delante. Eso dejó completamente noqueado al conjunto navero, alargando el bloqueo en ataque y con una solidez defensiva que ya no fue la misma que en la primera mitad, algo que aprovecharon los de casa para meter el dedo en una herida que no paraba de sangrar y poner una ventaja de tres tantos en el marcador con menos de 8 minutos por jugarse que ya parecía insalvable (24-21).
Porque Xoan Ledo siguió amargando la tarde a los naveros y el reloj jugaba en contra ante un Dicorpebal Logroño La Rioja que en la segunda parte demostró por qué es el actual subcampeón de la competición, culminando una remontada que dejó muy tocado a un conjunto navero que jugó dos encuentros muy diferentes, con dos imágenes completamente distintas. Si Balonmano Nava quiere quedarse en Asobal, tendrá que mostrar la de la primera parte en las dos finales que quedan. Todo o nada, y lo tenemos que luchar juntos.
Ficha técnica:
Balonmano Logroño (28): Xoan Ledo (p), Pancho Lombardi (2), Álvaro Preciado (2), Josip Zaja, Miguel Martínez (1), Andrej Pergel (5), David Cadarso (5), Marcos Cancio (ps), Oriol Zarzuela, Aitor García (3), Álvaro Martínez (10), Nemanja Pestic y Ivan Popovic.
Balonmano Nava (25): Edu Reig (4), Alfredo Otero, David Fernández (4), Pancho Ahumada (1), Gonzalo Carró, Óscar Marugán (3), Marquinhos (1), Josu Arzoz (1), Mateus “Buda” (p), Lilian Pasquet, Javier Carrión (1), Rui Batista (1), Joao Bandeira (4), David Roca (2), Dzimitry Patotski (ps) y Pablo Herranz (3).
Parciales cada cinco minutos: 4-1, 6-5, 8-10, 9-15, 9-16 (Descanso); 12-18, 16-19, 20-20, 22-21, 25-22, 28-25.
Árbitros: Roland Sánchez Bordetas y Jesús Álvarez Menéndez. Excluyeron a Álvaro Preciado (1), Aitor García (2), Álvaro Martínez (1) e Ivan Popovic por parte de Balonmano Logroño y a David Fernández (1), Gonzalo Carró (2), Rui Batista (1) y Pablo Herranz (1) por parte de Balonmano Nava.
Incidencias: Partido correspondiente a la jornada 28 de la Liga NEXUS ENERGÍA ASOBAL disputado en el Palacio de los Deportes de La Rioja. Presencia de aficionados naveros.



