Adiós con honores a una Copa histórica
Viveros Herol Balonmano Nava se despide con orgullo de una Copa del Rey para el recuerdo tras caer ante el Barça en semifinales, poniendo el broche a una experiencia inolvidable que ya forma parte de los capítulos más especiales del club.

FOTO JLRECIO
Orgullo. Eso es lo que sintieron todos los naveros cuando acabó el partido de ayer. Porque hay veces que el resultado es lo menos importante. Lo importante es la ilusión, es la lucha, es la pasión que muestra un equipo sobre la pista y en la tarde de ayer Balonmano Nava dijo adiós a una Copa del Rey para la historia con la cabeza bien alta, con una grada completamente entregada a los suyos y con la convicción de que, jugando así, afronta con muchas garantías las dos importantes batallas que quedan por delante para conseguir ese ansiado objetivo de la permanencia. En cuanto al partido, el conjunto navero dio la cara, y de qué manera, en la primera mitad, aunque en la segunda el Barça metió una marcha más para llevarse la victoria con claridad en una tarde en la que Josu Arzoz brilló con 8 tantos para llevarse el Talent of the match.
Golpeó primero el conjunto blaugrana sobre la pista con un parcial de 0-3 en un abrir y cerrar de ojos aprovechando la exclusión a Lilian Pasquet y las intervenciones de un Viktor Hallgrimsson que cerró por completo la portería en esos primeros compases, algo que hacía valer Dani Fernández al contraataque. Despertó un pelín Balonmano Nava, pero el Barça se hizo dueño y señor del encuentro, con una defensa gigante y muy intensa y un ataque enorme y letal, ampliando así la ventaja hasta los seis tantos y provocando el tiempo muerto de Carlos Villagrán cuando todavía no habíamos llegado al ecuador de esa primera mitad (5-11).
A pesar del control catalán, Viveros Herol Nava logró estirarse. Óscar Marugán desde los siete metros y un Josu Arzoz que realizó uno de sus mejores encuentros con la camiseta navera lideraban el ataque, mientras que una defensa más intensa también conseguía provocar algún que otro fallo del Barça para reducir la distancia hasta los tres tantos (11-14), siendo ahora Carlos Ortega el que pedía el tiempo muerto, con una afición navera muy contenta con el trabajo de los suyos. Probó el técnico navero con el 5:1, con Marquinhos en el avanzado, y aunque el Barcelona pudo despegarse un poco en el marcador aprovechando un par de imprecisiones en el ataque navero con un +6, dos goles del extremo brasileño disminuían las diferencias a los cuatro goles, yéndonos al descanso con el 17-21 brillando en electrónico tras un primer tiempo de puro orgullo navero.

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Tras el paso por vestuarios, el conjunto blaugrana salió con una marcha más y eso se vio reflejado en el marcador. Porque a pesar de que Bandeira llevó a tres la diferencia en el primer ataque, a partir de ese momento el Barça se convirtió en un auténtico dolor de cabeza y con una defensa imposible de descifrar (un gol navero en ocho minutos) y un ataque vertiginoso consiguió un parcial de 0-6 con el que prácticamente finiquitaba el encuentro (18-27). Le costaba mucho a Balonmano Nava encontrar portería, con Filip Saric dándole relevo a su compañero y haciendo también un gran porcentaje de paradas para que los suyos llevasen la renta hasta los 13 goles (24-37).
Eso no le importó a la afición navera, que se lo estaba pasando en grande en la grada y que, además, celebraba todo el camino recorrido al grito de “¡Campeones!”. Hubo tiempo para que Buda también se llevara la ovación de la grada con sus paradas y para que Josu Arzoz continuara erigiéndose como uno de los nombres propios del partido hasta que sonó la bocina final con el 27-38 y con un pabellón entero puesto en pie y aplaudiendo el esfuerzo y la lucha de ambos equipos.
Porque el marcador reflejaba una derrota, sí, pero la grada navera contaba una historia muy distinta. Los cánticos de una afición entregada acompañaron a un equipo y a unos jugadores que ha llevado el nombre el Club Balonmano Nava hasta unas históricas semifinales de la Copa del Rey. Ahora toca cambiar el chip y afrontar el reto decisivo por la permanencia, pero nadie podrá borrar todo lo que hemos vivido este fin de semana en Alicante. Una experiencia grabada a fuego en el corazón de todos los naveros.
Ficha técnica:
Balonmano Nava (27): Edu Reig (2), Alfredo Otero (2), David Fernández, Pancho Ahumada, Gonzalo Carró, Óscar Marugán (4), Marquinhos (2), Josu Arzoz (8), Dzimitry Patotski (p), Lilian Pasquet (2), Javier Carrión (1), Rui Batista (2), Joao Bandeira (2), David Roca (1), Mateus “Buda” (ps) y Pablo Herranz (1).
Barça (38): Hallgrimsson (p), Dani Fernández (10), Makuc, Fàbregas (4), N’Guessan (3), Mem (6), Janc (5), Saric (ps), Carlsbogard (1), Bazán, Sola (5), Petar Cikusa, Manuel Ortega, Elderaa (2), Grau (2) y Frade.
Parciales cada cinco minutos: 2-4, 4-8, 6-11, 9-13, 12-17, 17-21 (Descanso); 18-24, 19-28, 21-30, 23-34, 25-37, 27-38.
Árbitros: Miguel Martin Soria Fabian y Jesús Álvarez Menéndez. Excluyeron a Gonzalo Carró (1) y Lilian Pasquet (1) por parte de Balonmano Nava y a Antonio Bazán (1) por parte del Barça.
Incidencias: Partido correspondiente a la primera semifinal de la Copa del Rey 2026 disputado en el Centro de Tecnificación de Alicante. Presencia de aficionados naveros.



