El equipo juvenil no gana ningún partido en el sector pero alcanza el objetivo de la temporada, estar entre los cuatro mejores de la comunidad.

El partido disputado frente a Ademar empezó con muchos nervios por parte de los dos equipos, se notaba la ansiedad por hacer las cosas bien en el primer partido de la competición. A medida que pasaban los minutos, Ademar León iba cogiendo una ligera ventaja, gracias principalmente a su mayor amplitud de banquillo.

Los fallos de cara a gol lastraban el marcador para los de Ricardo Margareto, que no conseguían igualar el partido y al descanso se iban perdiendo por 15-11.

En la segunda parte el equipo subió la intensidad defensiva, con mucho trabajo el Bm. Nava conseguía reducir las diferencias hasta ir solo un gol abajo. De nuevo, conforme pasaban los minutos, el desgaste físico hizo mella y la dureza de la defensa marista se imponía, pese al último arreón, donde se probó con defensa individual para conseguir igualar el tanteo, el partido terminaba con un 27-20 en el marcador.

El segundo partido se antojaba decisivo para el equipo navero. Su rival, el Bm. Villa de Aranda. Ambos se jugaban su última bala para intentar entrar en una de las dos plazas de intersector.

La primera parte estuvo muy igualada, con ligeras ventajas a favor del Calzados Rober Bm. Nava pero ninguna que pusiera tierra de por medio. Así se llegaba al descanso con el marcador empatado a 15 goles.

En la segunda mitad, el equipo de Ricardo Margareto acusó el esfuerzo físico del día anterior, y con un banquillo muy corto bajó su rendimiento físico. La defensa abierta usada por la Nava era muy penalizada por los árbitros y a falta de diez minutos, el calor de la afición del equipo local hizo crecerse a un Bm. Villa de Aranda que dio un último arreón para llevarse el gato al agua. Finalmente el resultado fue 32-30.

El último partido, frente a un Atlético Valladolid ya clasificado como campeón de Castilla y León, empezaba muy cuesta arriba para el equipo navero. La falta de motivación por el hecho de no poder clasificar para el intersector y el esfuerzo físico realizado durante los dos partidos anteriores se notó demasiado en el primer acto. Al descanso 5-15.

Después del paso por vestuarios y la charla del técnico, el equipo salió mucho más enchufado, la segunda parte se mantuvo muy igualada hasta el final, los juveniles de segundo año disfrutaron de su último partido en la etapa base y lo hicieron compitiendo ante un gran rival. El resultado final 19-30.

Pese a que no ha sido el fin de semana soñado, hay que alabar a este grupo de chicos, que han luchado durante toda la temporada por hacerse un hueco entre los cuatro mejores equipos de Castilla y León. Mucho trabajo detrás de este éxito, en una generación que no había jugado un sector ni en infantiles ni en cadetes. Para dar aún más valor a esta clasificación, hay que recordar que el equipo apenas cuenta con once jugadores, siendo cuatro de ellos cadetes.

Enhorabuena a todo el cuerpo técnico del juvenil y a los equipos clasificados para el intersector, Atlético Valladolid y Ademar León. Mención especial para Bm. Villa de Aranda que ha organizado un sector a la altura de su afición.

 

Club Balonmano Nava