No era fácil. En eso estábamos todos de acuerdo cuando los chicos del equipo Infantil se marcharon, cargados de ilusión, a Barcelona para disputar el Campeonato de España. Y no lo fue, pero en la maleta, al volver, se trajeron un quinto puesto que habla de lo bien que se hace el trabajo en este club desde abajo. Porque las casas se empiezan por los cimientos y las estructuras del Balonmano Nava, como ha quedado demostrado, son suficientemente sólidas como para estar convencidos de que tenemos el futuro asegurado.

El trabajo realizado durante todo el año por Ricardo Margareto quizá no tuvo el premio en el marcador que se merecía,  pero la intensidad, la concentración y el movimiento en bloque, lleno de complicidad entre los chavales en la pista, es igual de valioso o más que colgarse una medalla al cuello. Hay que recordar que tuvieron opciones de entrar en semifinales hasta el último momento, pero la suerte no siempre cae del lado de uno.

Empezó el campeonato para los naveros con una derrota que pudo pesar en el ánimo o arrastrarles en un bucle de pesimismo. No fue así. Si en el primer partido los pupilos de Margarteo perdieron contra San Agustín por 20-28. Sin embargo, al día siguiente, se repusieron, ofreciendo su mejor versión para imponerse a Carballal 31-22. El 37-29 contra el Balonmano Granollers, puso punto y final a un sueño que puede tenrr continuación en temporadas posteriores si el grupo se mantiene compacto y comprometido.

Al mérito de meterse en esta fase final y conseguir un excelente puesto, se suma el de haber luchado de tú a tú con una cantera como la del mencionado Granollers y haber disputado la competición con la del Barcelona, campeones del torneo al vencer al Cajasur Córdoba. O lo que es lo mismo: el vivo reflejo de lo que se vive en categorías superiores.

Los amantes de este deporte y, concretamente, los del Balonmano Nava, solo podemos daros las gracias por tenernos pendientes e ilusionados hasta el final, chicos.

 

Club Balonmano Nava