Lo que se lleva viviendo en el primer equipo del Balonmano Nava desde hace años, escalando categorías hasta llegar a División Plata, es el reflejo del gran trabajo efectuado en las categorías inferiores. El mejor ejemplo de esto lo tenemos en lo sucedido este fin de semana en el pabellón navero, donde el equipo infantil masculino, a las órdenes de Ricardo Margareto, conseguía meterse entre los ocho mejores equipos de España de su categoría tras firmar una fase perfecta. O lo que es lo mismo, estarán presentes en el Campeonato de España, del que estaremos pendientes de fecha y lugar para informar a nuestros socios y simpatizantes.

 
 
La concentración, el ritmo y el carácter ganador que ha sabido imprimir Margareto en estos chavales que no superan los 14 años, comenzó a verse en la tarde del viernes, en el debut navero contra los Maristas de Málaga. A base de orden, los locales consiguieron terminar el partido 10 arriba, 39-29, en el que fue el mejor encuentro en el terreno ofensivo de los tres disputados por los jóvenes segovianos.
 
El ataque fue bueno, pero no menos la tarea defensiva. Buena parte de la culpa de que el portero del Calzados Rober, Ángel Pescador, se erigiese como mejor guardameta del torneo, la tuvo la intensidad, pegados en la línea de seis metros, de sus compañeros en la labor de achicar espacios y facilitarle los movimientos ante una línea atacante rival muy forzada. Este nombramiento, con la retirada de David de Diego una semana antes en el mismo escenario, hace ser optimistas sobre un futuro en el que la portería local esté ocupada por alguien de la casa.
 
Pero no menos buena fue la labor de los jugadores de campo y otro de los nuestros, Javier Gómez, fue elegido como mejor jugador del torneo. Él fue uno de los máximos responsables de encarrilar el paso a la final de ese Campeonato de España con una nueva victoria en la segunda jornada. En esta ocasión la víctima fue el Balonmano Cisne, que hincó la rodilla ante Nava con el 32-27 final. Un triunfo más apretado y trabajado, pero que dejó constancia de la capacidad de sacrificio del equipo para remar todos a una.
 
Para hacernos una idea de la entrega y la tarea psicológica que ha logrado el técnico con su grupo, en el último de los encuentros, pasados los primeros 10 minutos, el marcador era de 8-1. Una evidencia de que, amén del talento para la práctica de este deporte, es fundamental un soporte mental que se trabaja desde pequeños.
 
Y la fiesta era completa ese domingo, con el 26-18 al Base Villaverde que certificaba lo que hoy es noticia en un pequeño rincón de Segovia: la base del Club Balonmano Nava está trabajada, es seria y otorga esperanzas de que la buena senda sobre la que se recorre el camino en los últimos años siga siendo igual de agradable para transitarla. Actitud que se llama y que, cuando está combinada con aptitud, como ha quedado más que patente esta campaña realizada por los de Margareto, es una bomba de éxito.
 
¡Hay cantera! ¡Y enhorabuena, chicos!
 
Club Balonmano Nava