El entrenador de las categorías de féminas del club navero, Enrique Garzón, espera que algún día pueda salir un equipo senior de chicas, “porque aquí tenemos muy buenas jugadoras”.

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El Club Balonmano Nava cuenta con categorías femeninas desde hace más de 20 años y siempre con Enrique Garzón a la cabeza como entrenador. Estas jugadoras forman parte de los equipos infantil y cadete del club navero, que la pasada temporada quedaron segundas y séptimas en sus respectivos campeonatos.
Actualmente no es fácil encontrar un equipo femenino de balonmano, salvo en los clubes que, como el navero, apuestan por la base y trabajan la cantera. De ahí que, en su mayoría, estos equipos de las categorías inferiores tengan que hacer largos desplazamientos para poder jugar.
El equipo cadete del Club Balonmano Nava llegó a viajar hasta Velilla del Río Carrión (Palencia), a unos 230 kilómetros de Nava de la Asunción, y aunque las chicas lo definen como un “viaje infernal” saben que deben realizar este tipo de esfuerzos, aunque ello suponga madrugar un fin de semana para viajar tres horas y media de ida y otras tantas de vuelta para disputar un partido. Eso siempre y cuando la meteorología no lo impida, como ocurrió en el desplazamiento de la pasada temporada, donde el equipo tuvo que dar la vuelta por la nieve que había en la carretera.
Estas jugadoras son conocedoras del mundo que rodea al balonmano y se saben perfectamente los nombres de las integrantes de la Selección Española (medalla de bronce en los pasados Juegos Olímpicos) e incluso las más mayores tienen una opinión muy bien definida sobre el trato que el balonmano femenino tiene en los medios. “La liga no se sigue porque en la tele solo salen chicos, apenas salen las chicas salvo en los JJ.OO. y el mundial. Así la gente no conoce a las jugadoras y no se crea afición. Es una pena que las televisiones no apuesten por el deporte femenino, porque somos mejores que los chicos”, sentencian, entre risas.


Entre las jugadoras naveras se encuentran Laura Armada y Carmen Martín, pertenecientes a las categorías infantil y cadete, respectivamente, y que fueron convocadas por la Selección de Castilla y León.
En cuanto a la experiencia vivida, Laura explica que “me ha gustado mucho, he conocido gente nueva, de mi edad y que les gusta el balonmano. Al principio fue duro pues no conoces a nadie y te da corte, pero luego he hecho buenas amigas. Por su parte, Carmen confiesa que “pasé muchos nervios y vergüenza, sobre todo al principio, pero como todas. Ha sido una experiencia muy bonita y repetiría sin dudarlo"
Para el resto del equipo la convocatoria de sus compañeras para formar parte de la selección es un motivo de orgullo. Y es que de Nava de la Asunción han salido grandes jugadores que hoy en dia viven del balonmano, entre ellos dos mujeres: Cristina Maestro y Raquel de la Cruz.
Pero este grupo de chicas están al tanto de lo difícil que es llegar a profesional, y mientras unas se toman el balonmano muy en serio otras lo ven como un juego. A pesar de su juventud, tienen muy claro que esto no da para vivir y que han de estudiar una carrera o una profesión. Así, nos encontramos entre futuras enfermeras, profesoras, fisioterapeutas, veterinarias e incluso alguna, como María Pérez (infantil) tiene clarísimo que, además de dedicarse al balonmano, será astronauta.
En cuanto a las más mayores, las juveniles naveras este año ya no han podido competir. El Club Balonmano Nava no ha podido tener el número de jugadoras necesarias para mantener el equipo en esta categoría, aunque Paula, Miriam y Ángela han seguido entrenando con el equipo cadete.
A las tres les gustaría seguir jugando pero, como mínimo, tendrían que buscar un equipo en Valladolid y compaginar la rutina del equipo con los estudios, lo que les causa un gran respeto.
“Este año hemos empezado segundo de Bachiller y debemos ponernos las pilas para acceder a la Universidad, aunque también reconocemos que estamos en una edad en la que das prioridad a otras cosas que ahora te gustan más, y para formar parte de un equipo has de comprometerte desde el inicio de temporada. Digamos que ahora no es la primera opción”, explican.
Por su parte, el técnico Enrique Garzón, a la hora de prever el futuro del balonmano femenino, confiesa que “es algo incierto. Ahora mismo por debajo no viene mucho, en cuanto a la parte femenina del Club. Lo que tengo claro es que hay que seguir trabajando para que todo esto, que tantos años llevamos cuidando, no se vaya al garete. Estaría bien hacer una escuela de balonmano a nivel comarcal, y que la gente de los pueblos de alrededor pueda acceder al club sin ningún tipo de problema”.

Garzón añade que “lo bueno que tenemos en estos momentos es el tirón del equipo masculino de Primera Nacional, que nos está dando mucho renombre en la provincia (y fuera de ella, por supuesto). Además, gracias a los entrenadores que nos están viniendo, el cuerpo técnico de toda la vida estamos aprendiendo muchísimo. En este apartado he de dar las gracias a Nacho González y a Álvaro Senovilla. Otra cosa que me encantaría sería poder sacar algún día un equipo femenino senior, porque aquí en Nava hay muy buenas jugadoras”, concluyó el entrenador.

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