El Viveros Herol se conjura para superar el bache de dos derrotas consecutivas.

Después de dos tropiezos, el de Palma del Río a domicilio y el de casa contra el Alcobendas, el Viveros Herol afronta su partido con el objetivo de retomar los buenos resultados, de sumar y de ir acercando, poco a poco, esa primera meta marcada: la permanencia que asiente al club en la División Honor Plata de nuestro balonmano. Pero ya ha advertido su técnico que, en esta categoría, no hay pistas fáciles y que el camino va a ser largo y escarpado.
 
Tras la derrota dolorosa en el último partido, donde los hombres de Dani Gordo llevaron la iniciativa en el luminoso durante casi todo el partido, se ha trabajado en la recuperación, física y mental, para poder llegar a Aranda de Duero con garantía para sacar un resultado positivo que mantenga a Nava anclado en la parte alta de la tabla.
 
El equipo burgalés, que tuvo un inicio flojo que llevó a cambiar de entrenador, se encuentra a mitad de la clasificación y tratará de lucirse ante su afición. Para ello cuenta con la garantía goleadora de su pivote, Luis Manuel Lorasque (26) y con el gran estado de forma de sus laterales, el brasileño André Gonçalves (23) y Eloy Krook (22), este último, también, pieza fundamental en el bloque defensivo. Además, habrá que tener en cuenta la pericia, la experiencia y la veteranía de su extremo Roberto Sánchez (16). En su quinta temporada en el equipo arandino, ha ido ganando peso en el esquema y en el vestuario.
 
Los naveros llegan con sus piezas claves a pleno rendimiento y esperando que la recta final de recuperación de Oleg Kisselev vaya según lo previsto, pero sin prisas. Con Agus Casado como máximo goleador de la competición (61) y sus primeras líneas cada vez más enchufados, solo cabe esperar que no hagan acto de presencia las impresiones y que se siga viendo el buen balonmano del que ha impregnado Gordo a su vestuario.
 
El encuentro se disputará a las 19.00 en el Pabellón Príncipe Felipe de Aranda de Duero.
 
Club Balonmano Nava