El Alcobendas se llevó los dos puntos del municipal navero en un encuentro en el que el Viveros Herol estuvo por delante casi de principio a fin.

“Un empate hubiese sido lo más justo. Un partido que puedes ganar o perder, dicen los libros que al final empatas, pero no hubo suerte”. Así de sencillo y de doloroso podría ser el resumen del encuentro. Las palabras son del entrenador del Viveros Herol, Dani Gordo, que vio desde la banda cómo en la última jugada a falta de un segundo, Alfonso de la Rubia (6) ponía el 32-33 y daba los dos puntos a un Balonmano Alcobendas que se fue del frontón más líder de lo que había saltado al 40x20 hora y media antes.

El Balonmano Nava entró muy centrado en el partido e hizo una muy buena primera parte. Llevaba la manija del encuentro y, tan solo con el 3-4 perdió la ventaja en el luminoso en los esos primeros 30 minutos. Capitaneados por la efectividad de Ismael Juárez (6), que volvía tras su lesión, y de Toma Brakocevic (5), que fue más allá de sus habituales tareas defensivas, sentían tener la situación controlada. Del serbio fue, en el minuto 18, el tanto que ponía la renta máxima de cuatro goles (12-8), que hacía despertar los sentimientos más halagüeños.

A ese buen hacer en ataque, en el que estuvo, como siempre, muy participativo Agus Casado (9), se sumó el acierto bajo palos de Ernesto Sánchez, que salió por Yeray Lamariano mediado el primer acto. Pero los madrileños se fueron animando gracias a los grandes estandartes de su ofensiva. Alberto Boyarizo (6), Manuel Catalina (4) y Gonzalo Velasco (5), fueron engrasando la muñeca mientras los árbitros comenzaban a tomar algunas decisiones rigurosas que lees echaban una mano.

Una actuación de los colegiados de la que también hablaba Dani al finalizar al encuentro, pero subrayando que no era una queja, sino una obviedad. Se refería a dos acciones puntuales: “El último gol de la primera parte –Antonio Jiménez (1)-, no debería de haber subido al marcador, porque el saque del golpe franco se realiza desde una zona que no procedía. Y hubo un gol de Zurri –Darío Ajo- que me dicen desde la grada que entró, gol dudoso…”.

Así las cosas, los equipos se fueron al vestuario con la ventaja por la mínima (16-15) de los locales, que mantuvieron la tónica durante la segunda parte. Pero las imprecisiones en la parte final y los “momentos puntuales en los que hay acciones individuales que no se llegan a materializar en gol, algún despiste”, permitieron a Alcobendas llegar a ese último instante con el marcador en tablas y con De la Rubia, veterano y sobrado de calidad desde el tiro exterior, jugándose una bola que chafó a todos los naveros presentes en la grada.

“Un partido que, con 32 goles en casa y con el bloque defensivo que tenemos tienes que ganar”, se lamentaba Gordo que, sin embargo, aseguraba no quedarse con la derrota, sino “con que se vio un buen balonmano y con que la gente se fue del pabellón satisfecha. Lástima ese último segundo…”.

El entrenador, que recordó como contra Torrelavega tocó que la moneda cayera del lado de la cara con un gol de Antonio Llopis sobre la bocina que dejaba los dos puntos en Nava, ponía de relieve la importancia de hacer un buen trabajo de recuperación esta semana antes de visitar al Villa de Aranda. “Hay que ser conscientes de que hay que recuperarse antes de una visita muy complicada en la que Aranda, fruto del cambio de entrenador, ha recuperado sensaciones positivas. Es el reto que tenemos”, confesaba Dani que, si algo ha demostrado junto a su equipo técnico desde que aterrizó en Nava, es que es de los que sabe afrontar esos retos de los que habla.

“Venimos de dos rivales complicados, como Palma del Río y Alcobendas. Y nosotros, en esa fase de construcción en la que nos encontramos, llevamos nueve puntos y tenemos que seguir apretando los dientes, peleando y siendo conscientes de que esto es muy largo”, añadía.

“Me quedo con que el equipo ha dado un paso adelante, ha jugado de tú a tú al líder de la categoría, un buen equipo que es invicto. Me quedo con el juego y la evolución del equipo. Soy consciente de que, si este nivel se muestra en esta parte final de la primera vuelta, nos darán muchas alegrías. Ahora bien, hay que dar un paso más para poder materializar las buenas sensaciones en puntos”, finalizaba.

El Viveros Herol jugará contra el Villa de Aranda este sábado, 11 de noviembre, a las 19.00 en el Pabellón Príncipe de Asturias de Aranda de Duero (Burgos).

 

Club Balonmano Nava