El Viveros Herol recibe al Secin Alcobendas después de perder la imbatibilidad en la cancha de Palma del Río.

Está claro que la perfección no existe y, por ende, en algún momento de la temporada el Balonmano Nava acabaría cediendo y concediendo una derrota. Han pasado dos semanas desde que no consiguiera sacar su encuentro adelante en la localidad cordobesa de Palma del Río. Pero los días de merecido descanso que se le ha dado la plantilla y el trabajo duro de los últimos días, deben notarse este sábado (18.30) en el frontón navero ante el Balonmano Secin Alcobendas.

Según reconoce el técnico local, Dani Gordo, “es un partido muy motivante para nosotros. Al comienzo de temporada, pensar que íbamos a poder jugar en casa en la séptima jornada contra el líder estando en la pomada… Así que es algo que ilusiona”. Y añade: “Siempre se quiere más y la última derrota en Palma del Río nos hizo poner los pies en el suelo”.

Dani pone de relieve que será un partido de tú a tú en el que las diferencias vendrán marcadas por los pequeños detalles, dada la enorme igualdad existente entre las plantillas y que está reflejada en la tabla clasificatoria: el Balonmano Nava se encuentra en la tercera posición, a solo dos puntos de los madrileños –vamos, los mismos que estarán en juego sobre el 40x20 del pabellón de La Nava-.

La clave que da Gordo para llevarse el gato al agua puede sonar a perogrullada, pero es una verdad categórica: “Somos conscientes de que, para poder ganar al mejor, hay que cuidar un poco mejor que el mejor”.

En cuanto al juego del rival, señala que es dinámico en todas las fases del juego, tanto en ataque con el defensa. Al margen del buen nivel de la portería y de la contundencia de sus pivotes, la defensa del Viveros Herol deberá de atar en corto a tres jugadores. El primero de ellos es el bilbaíno Asier Nieto, lateral diestro, que lleva 26 tantos en su casillero individual. El segundo, con raíces naveras, es Gonzalo Velasco que, amén de los 18 tantos que ha conseguido materializar hasta el momento, es el encargado de mover al equipo desde el central y surtir de balones, tanto a sus compañeros en los laterales, como a los pivotes. Y, por último, el extremo derecho Manuel Catalina (30) un estilete rápido y efectivo.

Sin olvidar a un viejo conocido que regresó a la disciplina de Alcobendas tras su paso por el Atlético Recoletas, un veterano con recursos sobrados para desatascar partidos complicados: el primera línea Alfonso de la Rubia (13).

Nava intentará, para contrarrestarlo, hacer un partido que pueda controlar desde la defensa, algo que ha convertido en su seña de identidad. A partir de ahí, se buscarán las opciones de contraataque, con Bruno Vírseda como máxima opción para finalizar y las subidas, cada vez más efectivas, de Toma Brakocevic desde su rol defensivo. Una vez controladas estas dos facetas, solo quedará esperar que, en el juego de ataque, se tenga una cierta frescura para ser más eficaces. Algo que se echó en falta en el último encuentro.

En cuento al terreno de la enfermería, con Oleg Kisselev continuando con su recuperación y aun ayudándose de muletas, el gran problema será el extremo derecho. Si contra Palma del Río Isamel Juárez ya fue baja, ahora se suman Alberto García –molestias en un gemelo- y Pablo Rodríguez – molestias en el cuádriceps-. “No sé si vamos a ser capaces de recuperar a uno, dos, tres o ninguno”, sentencia el entrenador.

“Para nosotros es una satisfacción poder presentarnos así de cara a nuestra afición. Nos hubiese gustado llegar invictos, pero está claro que antes o después iba a llegar la primera derrota. Vamos a ir a intentar recuperar la senda de la victoria lo antes posible y ojalá sea este sábado delante de nuestra afición, porque seguro que el pabellón tiene un aspecto increíble”, concluye Dani.

 

Club Balonmano Nava