El Viveros Herol pasa de ronda en la Copa del Rey con una excepcional actuación de su capitán, Carlos Villagrán.

Hay algo que es indiscutible desde hace muchas temporadas y que Dani Gordo sacaba como una de las grandes conclusiones nada más terminar el encuentro: “Nuevamente, buena actuación de Carlos Villagrán dirigiendo al equipo, que va a ser la tónica: cuando él esté bien, el equipo va a tener buen partido”. Porque para eso están los capitanes, para llevar la manija y para desatascar el juego con sus movimientos. Y si, además, aportan con goles –cuatro en su caso en la noche del miércoles-, ¿quién puede pedir más?

Apareció Carlos cuando el equipo lo necesitaba, porque no fue fácil. El MMT Zamora, equipo Asobal, salió muy serio y las primeras rentas fueron para ellos, pero el Vivero Herol supo controlar que la distancia en el marcador no fuera alarmante y, en el minuto 20, el luminoso marcaba un 6-5 que era la primera piedra para edificar la victoria que le hiciera pasa de ronda en esta Copa del Rey.

La clave, sin duda, fue saber controlar a dos de los atacantes más peligrosos del cuadro zamorano, Octavio Magadán (1) y Jorge Jortos (5). También dejar a cero al máximo goleador del equipo en la competición doméstica, Luis Cano, y secar a un Gastón Mouriño que solo sumó un tanto en su casillero individual en los 60 minutos. Sobre esto, el técnico navero sentenciaba: “El tema de la defensa, dejar a un equipo de Asobal en 18 goles es para estar muy orgulloso del trabajo”.

Así, al descanso, el equipo local, que llegó a tener una ventaja de cuatro goles con el 9-5, se marchó con un 9-7 que indicaba que había mucho trabajo por hacer.

“En la segunda parte nos hemos mantenido, que era algo que nos costaba más. Así que, bastante satisfecho en ese sentido, porque otros días no hemos sabido”, comentaba Dani, que supo leer las necesidades en cada fase del partido, contando como cómplices en la materialización a dos de sus piezas más fuertes en ataque: Agus Casado (5) y Filipe Martins (3), cuya lucha batiéndose el cobre con la defensa desde la línea de 6 metros fue todo lo incansable que lleva siendo en este arranque.

Los cuatro goles de ventaja que campeaban en el marcador mediada la segunda parte (17-13), fueron los que se mantuvieron en los parciales hasta llegar a un 22-18 más que meritorio en un derbi que “al equipo le ha servido para mejorar”, según palabras de Gordo que añadía: “Está claro que, para nosotros, que pasen equipos de Asobal por Nava de la Asunción es una ilusión, sobre todo para los jugadores del pueblo. Que los mejores equipos de España pasen por Nava hace una década era impensable”

Además, Gordo quiso remarcar dos cosas: “La primera, la afición espectacular, llenando el frontón en un miércoles y, encima, pasando por caja. El primer objetivo nuestro de la temporada era que la afición disfrutara con el equipo y lo estamos consiguiendo. Y la segunda, dar la enhorabuena al equipo, porque ganar a un División de Honor es para estar satisfecho, pero ahora ya hay que pensar en Palma del Río”.

Efectivamente, el Balonmano Nava casi no tiene tiempo para saborear este paso adelante en la Copa. El próximo sábado tendrá que seguir su camino de ‘plata’ en tierras cordobesas. Allí le espera el decimocuarto clasificado para poner a prueba su imbatibilidad esta temporada.

 

Club Balonmano Nava