El Viveros Herol supo corregir los errores iniciales, llevándose dos puntos muy complicados de su visita a Lanzarote.

Venía advirtiendo durante la semana Dani Gordo de la importancia de entrar concentrados en el partido, porque el Ca’Mario, a pesar de ser debutante en Plata, contaba con muchos factores de peligro que podían poner las cosas cuesta arriba. No se equivocaba, porque, justamente la falta de intensidad inicial provocaba que, antes del minuto 5, el técnico navero se viera en la obligación de pedir el primer tiempo muerto. Dos pérdidas de balón llevaban al Lanzarote a ponerse con un 3-1 de arranque que había que cortar.

Sin embargo, tras ese ‘minibreak’, los atacantes del Viveros Herol se encontraban con el muro de la portería isleña: el bielorruso Dzmitry Patotski. Primero le sacaba una pelota a Filipe Martins (3), que lanzaba cómodo desde los seis metros. Después, paraba un siete metros a Agus Casado (4). Y, acto seguido, era Isma Juárez (9) el que se encontraba con la respuesta del guardameta en un contraataque.

Estaba claro que era la tarde de Patotski, así que, Dani decidió demostrar que la portería navera también tiene sus bazas para sostener el equipo y, en el minuto 8, daba entrada a Yeray Lamariano. El eibarrés dio la confianza atrás que parecía resistirse a Nava en los primeros compases y, gracias a los ajustes defensivos, con un 6:0 muy duro capitaneado por Álvaro Rodrigues y Alonso Moreno, provocaban la precipitación en el lanzamiento local.

Justamente de esto hablaba Gordo al finalizar el encuentro: “El inicio ha sido complicado, llegando a ir perdiendo por cuatro o cinco goles. El arranque ha sido difícil, hasta que hemos ido corrigiendo los errores defensivos, algo que nos ha permitido correr. A partir de ahí, el partido ha estado prácticamente controlado”.

Sí, porque gracias a la fuerza con la que remaron todos, mediado el primer tiempo, Álex Tello mandaba la bola al fondo de la red y el Viveros Herol conseguía la primera ventaja del encuentro (8-9) y ya no iría a remolque en el marcador nunca más en el encuentro. En el minuto 20, aparecía el cañón desde 8 metros de Toma Brakocevic (4), que materializaba dos tiros seguidos para dar tranquilidad y asentar lo que se estaba viendo sobre la pista (10-13). Una dinámica que permitió al Balonmano Nava, alentado por unos 30 valientes desde la grada, llegar al descanso con una reta de tres goles (12-15).  

En la reanudación, golpeaba primero Lanzarote, con un tanto de Andres Vakhnovich (4). Acto seguido, Agus Casado contestaba. Pero la exclusión de Rodrigues -el un error de los colegiados, puesto que quien había cometido la infracción era Moreno-, iba a poner a Nava en un pequeño. Pero apareció Lamariano. Sacó un siete metros a una de las figuras de los lanzaroteños, Alberto Molina (1).  El rechace les caía a los locales y lo paraba de nuevo. Volvía a llegar la bola a manos de los locales y, por tercera vez consecutiva, se encontraban con la gran figura del Balonmano Nava en la tarde de Arrecife.

Ni él ni Patotski se cansaron de mostrar su repertorio. Durante la segunda mitad, las porterías fueron clave y ambos sacaron lo mejor para desquiciar a los atacantes que quedaban en posición de ventaja frente al marco, siendo una auténtica pesadilla para ellos.

En el minuto 20, Filipe cazaba una de las innumerables bolas que Casado le puso de manera casi mágica en las manos para hacer el 20-24 y encarrilar la que sería la tercera victoria en cuatro partidos de su equipo. Isma Juárez, cuatro minutos después, aumentaba la renta a cinco tantos (21-26). Y en los instantes finales, apareció desde el extremo Bruno Vírseda (4) para poner de manifiesto que Nava sabe jugar muy bien a esto desde todas las posiciones del campo.

Al final, 23-28 del que Dani comentaba: “Muy satisfechos por llevarnos los dos puntos y seguimos creciendo. Cuatro partidos y seguimos en la pomada”.

“Buena actuación en portería con Yeray y, también, de Antonio Llopis. Al final ha sucedido lo que teníamos previsto, un partido complicado. Yo creo que la gente se va a dejar muchos puntos aquí porque es una pista con mucha humedad y ellos tiene jugadores que han estado en Asobal, como Nico López, Javier García, Alberto Molina…”, resumía y analizaba el entrenador del Viveros Herol.

 

Club Balonmano Nava