El Viveros Herol consiguió hacerse con una renta que dejó escapar en la recta final del partido.

Se preveía un partido igualado. Y, lo fue tanto, que terminó con tablas (24-24). Aunque el Viveros Herol había conseguido una ventaja de cinco goles (17-12) que hacía presagiar que los dos puntos volverían a quedarse en el frontón, Los Dólmenes tiraron de casta hasta conseguir igualar la contienda.

El encuentro comenzó con un intercambio de golpes que llevó al descanso con la misma igualdad que se llegó al término del partido: 11-11. Las defensas, muy bien armadas, impidieron que la efectividad fuese mayor y solo los destellos de calidad de las primeras líneas en tiros lejanos o su pericia poniendo balones en la línea de seis metros para dejar a los pivotes en situación franca, hacían posible que los tantos fuesen subiendo al marcador.

Comenzados los segundos 30 minutos, el máximo goleador de la categoría, Agus Casado –promedia 9,67 tantos por encuentro- se puso el mono de trabajo y tiró, por tercera vez en la temporada, del ataque local. Sus once tantos fueron determinantes para que el Viveros Herol abriera brecha en el marcador. Pero, cuando en Nava esperaban un final de fiestas redondo con una nueva victoria, apareció el guardameta visitante, Fernando Torres, para aguar las ilusiones de los chicos de Dani Gordo.

A su acierto bajo palos, convirtiéndose en una pesadilla para el ataque segoviano, se unió el acierto de Alberto Castro (3), Guille Sierra (5) e Ignacio Soto (4) que se empeñaron en llevarse un botín de vuelta a tierras malagueñas. Y lo consiguieron en una recta final de partido que deja de manifiesto que, si bien el Balonmano Nava tiene mimbres para estar en la parte alta de la tabla –con cautela-, aun queda margen de maniobra para manejar ciertas situaciones adversas y no dejar escapar puntos en casa.

Una recta final que no estuvo exenta de polémica y que le valió la amonestación a banquillo navero. Concretamente a Albeto Camino, que protestó algunas de las decisiones de unos árbitros a los que se les escapó de las manos el partido cuando más control se precisaba que tuvieran.

La nota negativa del choque, al margen de haber dejado volar un punto, la puso la lesión del defensor Álvaro Rodrigues, que sufrió un golpe en un dedo y cuya gravedad de la lesión se determinará en una prueba radiológica que se le realizará en el día de hoy.

 

Club Balonmano Nava