El Viveros Herol demuestra madurez ante el Balonmano Alarcos Ciudad Real y comienza la temporada ganando.

Decía Dani Gordo unos días antes de comenzar la competición en una entrevista que tenía la mejor portería de la división. Y sus porteros decidieron darle la razón o agradecerle el piropo con una tarde que se recordará por la vuelta de Yeray Lamariano, pero, sobre todo, por el debut de un excelso Ernesto Sánchez. Al primero le tocó jugar de arranque y demostrar seguridad sobre palos. El madrileño, por su parte, salió tras el descanso, con el marcador en contra, y dio un auténtico recital de reflejos, estiradas y seguridad.

Se notó desde el primer segundo que en La Nava había muchas ganas de balonmano y que, a pesar del sufrimiento de las dos últimas campañas, se había hecho borrón y cuenta nueva. Y quizás alentados por el calor de la grada, el equipo local comenzó dominando en el juego y el marcador. Atrás ejercía de mariscal de la defensa Álvaro Rodrigues, dirigiendo desde el centro del 6:0 planteado de inicio y obligando al Alarcos Ciudad Real a circulaciones largas y a lanzamientos desde fuera.

En la ofensiva, se repartían las responsabilidades e iban llegando los tantos hasta colocar la primera renta importante del partido con un 4-1 a los seis minutos y medio de juego que obligaba al técnico visitante, Javier Márquez, a pedir el primer tiempo muerto para recolocar. Pero no fue hasta el minuto 15 cuando los manchegos consiguieron carburar. Sí, ese ecuador de la primera parte tan temido la temporada pasada, cuando el juego navero se desinflaba, concedía ventajas y acababa patinando víctima de sus inseguridades.  Sin embargo, esta no iba a ser una tarde como tantas vividas meses atrás en el frontón segoviano.

Es cierto que, del 7-3 se pasó al 9-12 al término de los primeros 30 minutos, en parte gracias a que Fran Revuelta, portero del Alarcos, empezó a engrasarse, y que sobrevolaron ciertos fantasmas. Pero el tiempo de descanso sirvió para ordenar y para que, al salir del vestuario, Agus Casado (10) decidiera echarse a las espaldas al equipo luciéndose tanto en la faceta anotadora, como en la defensiva –regaló un gol tras un robo de balón en defensa desde la línea de 6 metros de su portero-.

Con Ernesto leyendo a la perfección los disparos de los Brian (4), César Beret (4), Julián Portero (4) y compañía, el lateral que llegó este verano desde Palma del Río se sintió cómodo y transformó la precipitación que había mostrado en el primer tiempo en serenidad y acierto para suerte del Viveros Herol. A la fiesta se sumaron los extremos. Tanto Bruno Vírseda (3), como Isma Juárez (3) y Darío Ajo (2) dieron muestra de estar listos para aportar en estático y el juego a la contra. Buenas noticias.

Al final, el luminoso reflejó un 27-22 con el que afrontar, con la tranquilidad que da el comenzar ganando, el próximo encuentro. Será este sábado, 16 de septiembre, contra el Barcelona B Lassa en tierras catalanas.

 

Club Balonmano Nava