El madrileño se convierte en el primer nombre para defender los tres palos del Viveros Herol.

Tras la marcha de los tres guardametas que formaron parte del Viveros Herol la pasada campaña, Ernesto Sánchez Díaz (Madrid, 1990) llega desde el Balonmano Sinfín para convertirse en el primero de los nombres que defenderá nuestra portería. Allí, en el club cántabro, ha jugado las tres últimas temporadas.

El madrileño llegó a Santander en 2013 procedente de Alcobendas, donde militó una temporada. La temporada 2011/12 vistió la camiseta del Puente Genil. Entre las temporadas 2006 y 2011 formó parte del Ademar de León. Fue justo en esa etapa de su carrera deportiva donde conoció a Dani Gordo, el que ya es su entrenador. “Estuve con Dani en León y en algunas selecciones territoriales de Castilla y León”, nos cuenta a la vez que añade que, también, conoce a algunos de sus nuevos compañeros de vestuario: “He jugado contra muchos de ellos y, con algunos, he coincidido en selecciones territoriales y nacionales”.

Sánchez revela los motivos que le han llevado a aceptar la oferta de nuestro equipo: “Creo que hay un buen proyecto en marcha y, además, Nava siempre ha tenido mucha afición al balonmano. Siempre gusta jugar con ese apoyo”.

Sin hablar de metas deportivas, señala que “el objetivo principal, es volver a ilusionar a la afición con el equipo”. Pero, ¿cómo conseguir eso después de un par de años en los que se han logrado salvaciones casi sobre la bocina? “A través de esfuerzo. Que la gente vea que lo dejas todo en la pista por el equipo. Después, ya vendrán los resultados deportivos”.

En cuanto al hecho de la renovación total de la demarcación en la que trabaja y una posible ‘lucha’ por la titularidad, es tajante: “Creo que lo importante de la portería no es quien salga de inicio, sino que, juegue quien juegue lo haga, bien. Sea saliendo de inicio o del banquillo”. 

Ernesto, que conocía el club “porque he jugado muchas veces contra el equipo”, ha querido dejar un primer mensaje a la que ya es su afición: “Espero que sea un año ilusionante. Ya viví a esta afición como visitante y estoy deseando tenerla como local”.

Le deseamos toda la suerte del mundo y que ese deseo, el de que el pabellón navero vuelva a vibrar de emoción, se cumpla desde el primer momento.

 

Club Balonmano Nava