Apenas han pasado un par de días desde la finalización de la temporada y el Viveros Herol ya trabaja en la confección del proyecto de la próxima campaña. Lo primero que ha hecho el club es buscar un entrenador sobre el que girará un proyecto que, en principio, sea a medio plazo.

El elegido es el vallisoletano Dani Gordo que, como bien explica, conoce el pabellón municipal navero a las mil maravillas. Formado en los colegios de Valladolid, ex en el banquillo de todas las categorías del Ademar de León y tras una aventura en el balonmano de Islas Feroe, llega a nuestro club con el máximo objetivo de que la gente se sienta orgullosa de lo que ve en la cancha. . Él mismo se presenta a la que será su nueva gente en esta entrevista.

Pregunta: Para que te vayamos conociendo. Cuéntanos de dónde vienes, cuál ha sido tu trayectoria en los banquillos.
Respuesta: Me formé en los colegios de Valladolid: San Agustín, Lourdes, Las Agustinas, La Enseñanza… Me gusta decir, y me siento muy orgulloso de ello, que soy un entrenador de patio de colegio. Después me enrolé en la Federación de Castilla y León, teniendo la suerte de que vinieron buenas generaciones, obteniendo resultados extraordinarios. En alguno de aquellos equipos estaba algún navero, incluso. La verdad es que tuvimos buenos años allí y, fruto de aquello, el Ademar de León, de la mano de Juan Arias, se fijó en ese trabajo y me ficharon. Estuve casi 10 años en León, en diferentes categorías: he entrenado desde infantiles, juveniles, el equipo de Primera Nacional, fui segundo de Manolo Cadenas… Y luego estuve dos años al frente del primer equipo. Después de esa experiencia tenía claro que quería salir fuera y surgió la posibilidad de irme a Islas Feroe y he estado una temporada allí, trabajando con el Kyndil y para la Federacion Nacional. Y ha sido todo muy bueno. Hemos quedado campeones de la liga y de la copa. Ha sido, probablemente, una de las mejores experiencias de mi vida, a nivel tanto deportivo como personal. Y, ahora, es momento de emprender un nuevo proyecto en Nava.

Pregunta: ¿Qué es lo que te ha llevado a dar el 'sí' al Balonmano Nava?
Respuesta: Yo quería seguir fuera o, al menos, esa era mi idea inicial, de hecho tenia un año mas de contrato. Ha sido un poco la insistencia del club o, dicho de otra manera, las ganas que notaba en el club de que querían que yo fuese el entrenador. Me gusta cómo están haciendo las cosas a nivel de cantera de la mano de todos los entrenadores que tienen en la base, liderados por Ricardo Margareto. Y que dentro del organigrama o de la estructura del equipo de Plata, hay gente con la que ya he trabajado en diferentes categorías, como es el caso de Andrés Alonso al que entrené en varias categorías o Alberto Camino, que fue compañero de vestuario y un gran capitán en mi etapa comojugador. Hay diferentes nombres propios en el club que han sido parte de mi carrera deportiva...  Sin duda, el empujón definitivo ha sido el sentir que iba a ser parte importante de un proyecto movido por el amor de un pueblo al balonmano y que tiende a crecer.

Pregunta: Por todo lo que cuentas, para ti tanto Nava de la Asunción como el Balonmano Nava no son territorios extraños. No vienes a ciegas.
Respuesta: Yo he sufrido lo que es La Nava, y lo digo con el mayor de los cariños. Daba igual con el equipo con el que fueras a Nava, que siempre costaba ganar en ese frontón. Siempre tenías que sudar “tinta china” para poderte llevar la victoria, en el mejor de los casos, que nos hemos ido muchas veces derrotados. Daba igual que fueses con un equipo de Agustinas, con el Ademar de Primera Nacional o con un equipo que luego sería Campeón de España, como la generación del 94 de Ademar de León. Lo he vivido desde mi etapa de jugador, cuando me enfrentaba a Nacho Ajo, Carlitos, Enrique Maroto...Ese es mi/nuestro mayor reto: volver a recuperar, que la afición se sienta orgullosa de su equipo y que vaya al pabellón y disfrute con lo que el equipo transmita.

Pregunta: ¿Qué primer mensaje le quieres dar a esa gente, a la que ya es tu nueva afición?
Respuesta: Que quizás el objetivo más difícil no sea a nivel cuantitativo, de estar arriba o estar abajo, sino recuperar esa atmósfera que siempre ha tenido ese frontón. Es lo más atractivo que podemos ofrecer. Intentar que Nava sea un sitio difícil en el calendario, que sea una visita complicada para todos los equipos de la categoría. Eso se traduce en que el trabajo y la implicación tiene que ser máximos por nuestra parte. No es sencillo que una pista se convierta en complicada es un reto más que ambicioso, pero es el que traigo. Luego el calendario, la competición, los rivales nos pondrán en nuestro sitio.

Pregunta: ¿Cómo te definirías como entrenador?
Respuesta: He crecido en una cultura de trabajo y entiendo que los resultados vienen siempre precedidos de mucho esfuerzo y sacrificio. Me gusta que todo el mundo se sienta implicado para conseguir un objetivo común, que todos se sientan partícipes del equipo y persigo que todo el mundo de la mejor versión de si mismo en beneficio del equipo. Soy un entrenador que me gusta controlar todas las fases del juego. Partir siempre de la defensa, tener esa fase del juego controlada y poder correr. Esto te hace jugar con más libertad en el ataque del que me gusta aprovechar todas la posibilidades que ofrezca la versatilidad de la plantilla. Soy muy metódico, exigente y pasional.


Pregunta: Te has definido como un entrenador de patio de colegio y has comentado que te encanta cómo se están haciendo las cosas en la base en Nava. Entiendo que, con buen trabajo, la gente de la cantera tendrá, al menos, una oportunidad en el primer equipo.
Respuesta: Qué duda cabe. También te digo que no es sencillo. El club intentará dar pasos para fortalecer al máximo la plantilla, pero con los cadetes siendo los mejores de Castilla y León y los juveniles como segundos, están llamados a ser el futuro. Todo coordinado con el responsable de la cantera y los diferentes entrenadores, habrá gente que haga la pretemporada con el primer equipo, gente de segunda que esté en los entrenamientos... Es un proyecto a medio plazo y, en ese medio plazo, los protagonistas tienen que ser los canteranos. A día de hoy, la cantera de Nava  la debemos de mimar y poner en valor. De hecho es una de las mejores de Castilla y León, si no la mejor.

 

Club Balonmano Nava