El Viveros Herol se lleva los dos últimos puntos de la temporada en un partido sin tensión salvado por la emoción de la despedida de Simón.

Con nada en juego y en el único partido de la temporada sin presión, el Viveros Herol se hizo con una victoria que podía haber caído de cualquiera de los dos lados, por las idas y venidas, las imprecisiones, los fallos y la montaña rusa que se vio durante los 60 minutos. Pero ganó Nava. Lo hizo para alegría de un pabellón que, con la permanencia en el bolsillo (la obtenida hace dos semanas en Gijón) por fin pudo cantar sin que se le ahogara la voz.

Comenzó mal un encuentro en el que el Cajasur Córdoba, el equipo que finalmente descenderá de categoría junto a Tolosa y Gijón Jovellanos, consiguió ponerse 1-4 en el marcador a los cinco minutos, obligando a Óscar Perales a pedir su primer tiempo muerto para ajustar.

Aun así, Nava tuvo que ponerse el mono de trabajo y no igualó la partida hasta el minuto 24, cuando un gol de Ismael Juárez (6) ponía el 10-10 y ponía la primera piedra sobre la que edificar la victoria. Al descanso el 14-11 daba sensaciones de que, esta vez sí, tanto remar iba a dar sus frutos.

En la segunda mitad el hilo argumental fue parecido: correcalles con contras falladas por Nava y, tras unos minutos de incertidumbre, la calma para atar el partido. Influeron dos factores: la rapidez de Perales para cambiar la defensa a 5:1, donde los andaluces se ahogaban. Y el buen hacer de Darío Ajo Martín. Su solvencia para la conclusión de las jugadas y los seis goles que aportó al equipo en momentos de zozobra en el marcador, fueron determinantes para que los dos últimos puntos se quedaran en el frontón.

Una vez finiquitado lo deportivo (27-24), era turno de despedir a un jugador que, por su entrega y lucha se ha ganado el cariño de los naveros. Por motivos laborales, Simón García Candau (un tanto en su última tarde defendiendo nuestra camiseta), abandona las pistas. Sus compañeros le rindieron el homenaje que se merecía (pasillo y mantel incluidos) mientras la grada le dedicaba su última ovación.

Club Balonmano Nava