El Viveros Herol cerró su permanencia en la categoría con una sufrida victoria en Gijón y la derrota de su perseguidor, el Córdoba, frente al Torrelavega.

Habían pasado unos minutos desde la finalización de su encuentro. Habían esperado pendientes de lo que pasará en Torrelavega. Y, entonces, sí. Los jugadores y cuerpo técnico del Viveros Herol Balonmano Nava hicieron un círculo en el medio de la cancha del Palacio de los Deportes de Gijón y cantaron aquella ranchera que se ha convertido en una especie de himno para ellos: "Con dinero y sin dinero, hago siempre lo que quiero y mi palabra es la ley".

Por cuarta temporada consecutiva, jugarán en División Honor Plata después de una temporada complicada en la que al equipo le ha costado encontrar su seña de identidad y el camino correcto hacia la permanencia. Y hubo mucho de lo visto desde el pasado mes de septiembre en ese partido que, a la postre, se llevarían por 27-29. Imprecisiones, nervios, errores de reincidencia... Pero, por una vez, quiso la suerte, el destino y el deporte, que se sumaran dos puntos con los que cerrar el objetivo.

Comenzó el partido con un intercambio de golpes en el que el Gijón Jovellanos dio primero con el gol. Y así fue la tónica del encuentro, siendo la máxima renta, para uno y otro lado, dos tantos. Oscilando el luminoso continuamente y sin que hubiese un dominador claro, tampoco en el juego. Aun esas, fue el equipo de Óscar Perales el que se fue a los vestuarios por encima 12-14.

Sabedores de lo que se jugaban, los naveros empezaron a ponerse nerviosos y a intentar surtir de balones en el pivote a Darío Ajo Villarraso (5), que se fajaba con la defensa astur con más pena que gloria. Sin embargo, suyo fue uno de los tantos en los minutos finales, cuando había que apretar los dientes y dar el penúltimo soplo de la temporada.

Pero hay que hablar de dos figuras que demostraron por qué la grada navera los quiere como si hubiesen nacido frente al caño del Obispo. Por un lado, Isma Juárez, (10). Trabajador incansable, no solo está campaña, sino desde que recaló en el conjunto de la Tierra de Pinares, se ha convertido en la pieza clave en la recta final. Y con su fuelle y acierto de cara a puerta, dio alas al Viveros Herol en el marcador cuando parecían atascarse.

El segundo nombre del partido es el de Alberto Miranda. Castigado por las lesiones está temporada, se erigió en gran figura en los minutos finales, tirando de reflejos y veteranía. Un premio para si equipo, pero también a título personal esas jugadas clave en las que supo mantener la calma y demostrar que la experiencia es un grado. Incluso, paró un lanzamiento de siete metros a Iván Álvarez (4) cuando más emocionante estaba el partido, dando pie a que Juárez pusiera pies en polvorosa y el 26-27.

Influyó mucho también que, a falta de un minuto y medio para la conclusión, los gijoneses sufrieran la exclusión de Hugo de la Puente (1), dejando vía libre para esos dos últimos goles, de Tello y Bruno Vírseda (3) que, con la victoria de Torrelavega sobre el Cajasur Córdoba por 23-25 volvía a convertir el sueño de Plata de La Nava en una realidad.

Precisamente será contra los cordobeses contra los que los muchachos de Perales cierren la temporada el próximo 13 de mayo a las 19.00 en el Pabellón municipal navero.

Club Balonmano Nava