Nueva batalla a vida o muerte contra el colista de la categoría en su cancha. El Viveros Herol debe alejar los fantasmas surgidos hace una semana tras perder contra el Carabanchel en casa.

Tras la derrota sufrida contra el Balonmano Carabanchel hace una semana en casa, el Viveros Herol debería tomar como lema la idea de que uno no sabe lo fuerte que se es, hasta que ser fuerte es la única opción. Porque esa es la idea que puede conseguir que la mentalidad de los guerreros naveros sea la que se necesita en estos momentos: la de ganar, ganar y ganar.

El equipo de Óscar Perales viaja Tolosa para enfrentarse al farolillo rojo de la categoría, que tan solo ha cosechado tres puntos en las 23 jornadas disputadas hasta el momento. Sin embargo, su posición en la tabla no debe llevar a engaño a los segovianos, ya que han perdido muchos de sus partidos por tan solo un gol de diferencia, con la influencia de esa pizca de mala suerte que puede mandar al fondo de la clasificación a un equipo que posee buenos mimbres.

Ese es justo el caso del equipo vasco, un bloque muy conjuntado y experimentado, con muchas piezas que llevan tiempo jugando juntas y que actúan como los engranajes de una maquinaria. El equipo entrenado por Álex Nogués, encargado de ascender a los tolosarras la pasada campaña a la División Honor Plata, se caracteriza por saber competir y por no dar su brazo a torcer sean cual sean las circunstancias del partido en las que se encuentren.

Una demostración de esa fortaleza la vivió el propio Viveros Herol en la primera vuelta, cuando tuvo que recurrir a un latigazo de Álex Tello en el último segundo para doblegar la perseverancia del Tolosa Eskubaloia. Un tanto con el que se conseguía dar, después de 13 jornadas, la primera alegría a su afición en el municipal navero.

El Tolosa Eskubaloia cuenta con una primera línea muy móvil con Lander Casado (77 goles), Asier Larrañaga (43) y Ioritz Goikoetxea (66), como los tres principales pilares del ataque, que intercalan los lanzamientos a distancia con penetraciones a gran velocidad. Además, cuentan con el arma del juego con le pivote, una estrategia de cantera llevada a las mil maravillas por el primer equipo.

El Balonmano Nava deberá d estar muy atento a las salidas de los extremos, que anticipan muchas veces su salida para aprovechar una salida muy rápida y cazar al contraataque al rival que tengan delante con llegadas fugaces a la portería contraria.

Todo esto es lo que debe de controlar el bloque navero. Si de por sí ya es complicado sacar algo positivo lejos de casa, hacerlo ante una escuadra con todas estas premisas, se hace aun más complicado. Máxime cuando, llegados a este punto de la temporada, la inmensa mayoría de los equipos comienzan a jugarse algo... y las oportunidades cada vez se reducen más.

Esperemos que el conjunto navero sea ese sólido y con confianza que nos había 'bienacostumbrado' en las últimas fechas y no el del tropiezo tonto ante el Carabanchel siete días atrás.

Los dos puntos en liza se jugarán sobre el parqué del Polideportivo Usabal de Tolosa a partir de las 20.30.

 

Club Balonmano Nava