Decepcionante partido en el que el Viveros Herol no se encontró en ningún momento cómodo sobre la cancha.

Era el día para pegar un puñetazo sobre la mesa. Pero algo atenazó al Viveros Herol que sucumbió ante el Balonmano Carabanchel en casa perdiendo una oportunidad de oro de despegarse de la zona baja de la clasificación. El equipo madrileño salió airoso del choque con algo tan sencillo como ponerle más ganas que el conjunto local.

Los chicos de Óscar Perales no estuvieron ni se les esperó en todo el partido. Con la salvedad del 2-2, fue a remolque durante todo el partido. De ahí se pasó a un 2-5 que obligó al entrenador de la escuadra segoviana a pedir un tiempo muerto que no sirvió de mucho. Esa es la diferencia, de tres goles, que quedó reflejada en el marcador al finalizar los primeros 30: 12-15.

Es cierto que Álex Tello volvió a deslumbrar en ataque (9 goles en la tarde del sábado), que Darío Ajo Villarraso se rajó bien en la línea de seis metros, anotando en seis ocasiones y que Bruno Vírseda (2) dejó detalles sobre la cancha. Pero no fue suficiente para hacer frente a la soberbia actuación del guardameta visitante, Lucas Rico, y a la potencia del máximo goleador del BMC, Juan Muñoz (7).

Ni el calor de la grada ni la importancia de los dos puntos en liza fueron alicie te suficiente. El conjunto de Perales deambuló por la pista en una tarde absolutamente para olvidar. Hay una semana para regresar al buen camino y recordar los ingredientes que recordaban al mejor Balonmano Nava de su historia. Ese de la garra y en el que la sola fuerza de voluntad y el espíritu de sacrificio eran cimientos sólidos para ir a por la victoria.

Sin tiempo para las recreaciones y con la obligación de olvidar rápido este descalabro, toca mirar al calendario y centrarse en preparar el partido contra el Tolosa, último clasificado como tan solo tres puntos. Será el sábado 11 de marzo a las 20.30 en el polideportivo Usabal.

 

Club Balonmano Nava