Nueva oportunidad para sumar dos puntos contra el rival que dio al Viveros Herol la alegría de sumar los dos primeros puntos de la temporada el pasado mes de octubre, cuando el panorama se tornaba mucho más oscuro de lo que en realidad merecía el equipo navero.

Se acerca la hora de los valientes. De esos que sueltan el brazo sin miedo a echarla fuera y, a la vez, con la confianza de que será gol. Ese momento en la temporada en la que no se pueden permitir los resbalones, las pérdidas en las que te cazan a la contra ni, tampoco, las desconcentraciones puntuales que cuestas un tirón rival en el marcador. Es el momento de demostrar que los cimientos de los últimos cinco meses no se mueven. Que ni el partido contra el Teucro fue un espejismo ni tampoco la remontada contra el Covadonga.

Y, justo en ese punto, en ese preciso instante en el que los partidos en casa deben de servir para sumar de dos en dos, el Viveros Herol recibe en su cancha (sábado 4 de marzo, 18.30) al Balonmano Carabanchel. Precisamente el equipo que permitió al conjunto navero sumar su primera victoria en la presente campaña, en el partido de ida, cuando vagaba en medio de un desierto lleno de peligros.

Con Álex Tello en estado de gracia y Carlos Villagrán e Isma Juárez en el mejor momento de la campaña, los de Óscar Perales tienen una nueva batalla para intentar hacer más grande la brecha con los puestos que mandan al infierno del descenso. Apoyados en la sólida defensa 6:0 que, ahora sí, es un bloque compacto que facilita la tarea a una portería en la que Samu Ibáñez se ha lucido, con mucha brillantez, en las últimas contiendas. Llegado a este punto, por fin, el Balonmano Nava ha recuperado las señas de identidad que un día ilusionaron a la afición y que han permitido que esta vuelva a dejarse la campaña.

A esta olla a presión que debe ser el pabellón de Nava de la Asunción llega el equipo madrileño que cuenta en sus filas con jugadores como Juan Muñoz, el central que suma 149 tantos en su casillero individual, y cuya neutralización será clave para que el equipo local pueda sentar las bases del encuentro que quiere realizar. Junto a él, Álvaro Arenas (107), un lateral de 1,95 que hace valer su estatura para elevarse sobre la defensa y buscar el ángulo perfecto.

Además, el partido cuenta con el aliciente de ver un nuevo duelo de los hermanos Llopis. Por parte del Carabanchel, Martín (61) que intentará abrir huecos desde el extremo izquierdo. Por el lado segoviano, Antonio, una de las piezas fundamentales del esquema de Perales, y que suma ya 105 tantos, siendo el máximo goleador del equipo.

“Juntos, juntos equipo”. Aquel grito que se escuchó en la banda del Francisco Fernández Ochoa el pasado 30 de octubre pronunciado por el técnico del Viveros Herol es el que debe de servir de inspiración. Al fin y al cabo, por encima de las individualidades, es ese trabajo en conjunto el que ha llevado a la senda correcta. Esa de la que no deben apartarse. La que debe seguirse en los próximos partidos para, cuanto antes mejor, poder disfrutar de un deporte noble como el balonmano. Sin angustias. Sin necesidades. Con la permanencia en un bolsillo que parece haber empezado a zurcir el descosido por el que se escapaban los puntos.

 

Club Balonmano Nava