El Viveros Herol saca a relucir su peor versión ante un rival directo y vuelve a meterse en problemas cuando lo tenía todo de cara para iniciar una dinámica positiva de cara a la salvación.

Era un partido decisivo. De los que sirven para marcar diferencias. Y el Viveros Herol no supo gestionarlo. La derrota en la cancha del Handbol Bordils, uno de sus rivales por evitar el descenso, vuelve a hacer zozobrar los cimientos de lo que se había edificado una jornada atrás y hace reaparecer unas dudas que parecían despejadas: las de la falta de intensidad, sobre todo cuando el encuentro se disputa fuera de casa.

En un partido en el que el Balonmano Nava no pudo ponerse ni un momento por delante en el marcador, el intercambio de golpes duró hasta que en el minuto 9 los catalanes pusieron la primera distancia de dos goles a favor con el 7-5 obra de Marc Prat (4 goles). A partir de ese momento los de Óscar Perales no tuvieron ni la más mínima opción, con lanzamientos poco certeros de la primera línea, que tuvo que apoyarse en el extremo Isma Juárez (6). Pero no fue suficiente.

Los ataques si ritmo de los naveros eran contestados por la fluidez de un Bordils que combinaba hasta encontrar el hueco perfecto para batir a Samu Ibáñez, muy desprotegido por su defensa, sobre todo en los primeros 30 minutos de juego. Hasta el punto que se llegó al descanso con una diferencia de cinco tantos (18-13) que, tal y como se preveía, fue imposible de remontar una vez reanudado el choque.

El equipo local, sabedor de la importancia de esos dos puntos para mantener vivas las esperanzas esta campaña, supo dosificar la renta a la perfección, controlando el tanteador y yendo siempre 4-5 goles de ventaja. Tan solo el 26-23 a falta de un minuto y 16 segundos, marcado por Darío Ajo Villaraso (3), llamó a una esperanza que se esfumó cuando, en la siguiente jugada, Antonio Llopis marró su tiro lejano.

El 28-24 final es una nueva oportunidad perdida para poner sosiego y asentarse en la parte media de la tabla. Ahora solo queda concentrarse y preparar el próximo encuentro con las máximas garantías para competir y salvar, por enésima vez, una situación muy complicada. Será el próximo sábado en casa contra el Teucro, líder de la categoría, en casa a las 18.30.

El peor rival posible para un escenario de estas características, pero tampoco era fácil doblegar al ARS Palma del Río y se hizo. Con tu ayuda, se puede.

 

Club Balonmano Nava