El Barcelona B Lassa ejerció su superioridad de principio a fin y devuelve al Viveros Herol a los puestos de descenso.

Siempre que uno afronta un partido en el que, sobre el papel, se presupone que se es el rival más débil, lo hace con la esperanza de poder dar la campanada. Esa era la intención con la que el Viveros Herol viajó hasta Barcelona. Pero los buenos propósitos que nos hacía llegar el entrenador, Óscar Perales, un par de días antes del choque, se esfumaron casi según pisaron la cancha del Barcelona B Lassa.

Los locales salieron muy serios en defensa e hicieron efectiva una de sus mejores armas, una de esas de las que avisaba Perales en la previa del partido: el contraataque. Así, disputados los primeros 20 minutos del encuentro, el marcador reflejaba esa superioridad con un 13-4 que ponía de manifiesto la dureza atrás de los pupilos de Lorenzo Rueda.

La primera línea no veía opciones claras de lanzamiento y la segunda no encontraba huecos con claridad, con lo que el meta local, Gerard Fons, no tuvo mayores problemas para defender su portería. Al descanso, la renta culé era de 9 goles (18-9) y la segunda parte casi podría haberse ahorrado y haber guardado fuerzas para la cuesta que se avecina de aquí en adelante.

Tras la reanudación, más de lo mismo. El Barcelona controló el partido y, si bien es cierto que el Balonmano Nava consiguió acercarse a seis goles (30-24) casi en el minuto 20, el conjunto local apretó para dejar claro que el ritmo lo llevaban ellos y que se iba a jugar a la velocidad y la intensidad que quisieran.

De nada sirvió que Carlos Villagrán (5 goles) y Álex Tello tratasen de ejercer su liderazgo y echarse al equipo a las espaldas. La superioridad fue la misma que quedó demostrada en el resultado final: 34-28.

La realidad es que queda un partido menos para terminar y, con la victoria de otro de los equipos que se están jugando el descenso, el Handbol Bordils ante el Tolosa, Nava cae de nuevo en esos puestos que condena a bajar de categoría. La nueva batalla, el próximo sábado en casa contra el segundo clasificado, el Zumosol ARS Palma del Río, a las 18.30. Un reto de altura para demostrar que queremos agarrarnos a Plata con uñas y dientes.

 

Club Balonmano Nava