El Viveros Herol viaja a una de las canchas más complicadas de la categoría, pero muy mentalizados de que se puede sacar algo positivo.

Está claro que, desde que salió el calendario, el Viveros Herol sabía que iba a tener que ascender un particular 'puerto de montaña' al comienzo de la segunda vuelta. De momento, las dos primeras etapas se han saldado con una derrota a domicilio y una victoria en casa, pero la tercera embestida es de aúpa.

Óscar Perales y sus muchachos visitan este sábado (18.00) al Barcelona B Lassa, cuarto clasificado en la general y uno de los huesos más duros de roer de la competición. Una pista muy complicada, pero de la que, si se juega de manera ordenada y poniendo sobre la cancha las claves aprendidas a lo largo del camino de las 17 jornadas anteriores, se puede sacar algo positivo y seguir poniendo tierra de por medio con los puestos de descenso.

El filial del Barcelona cuenta con una plantilla y un potencial extraordinarios. No obstante, más de uno de sus integrantes entrena con el primer equipo y varios, incluso, han debutado en Asobal. ´

Así que el juego de la escuadra dirigida por Lorenzo Rueda es prácticamente un calco de lo que hace su 'hermano mayor': defensa sólida y de gran fortaleza física, con una portería de garantías y un juego frenético en ataque al que imprimen, incluso una marcha más, cuando salen a la contra, tanto en primera como en segunda oleada.

A favor de los naveros, que conocen a su rival a la perfección, ya que esta es la tercera vez que se enfrentan esta temporada, ambas con victoria catalana. Pero si bien en la primera ocasión el duelo fue muy desigual, en el segundo, en Copa del Rey, el Balonmano Nava supo jugarle de tú a tú y estuvo a punto de dar la campanada.

El objetivo es mantenerse en todo momento en el marcador, impidiendo que el Barça se marche, para poder llegar con opciones a la recta final y sacar, aunque fuese un punto que valdría su peso en oro. Ellos son mucho más peligrosos con el viento a favor, así que la dinámica a seguir es la que vimos hace una semana contra el Alcobendas: una defensa que junte cada vez más líneas para ser un auténtico bloque para echar una mano en una portería en la que Samu Ibáñez ofreció su mejor versión desde que llegara a Nava el sábado pasado.

Ese será, una vez más, uno de los puntos determinantes: conseguir que la portería obtenga altos porcentajes de paradas que sostengan al conjunto durante los tramos más complicados del partido -suele coincidir entre los minutos 12 y 26 de la primera parte-. Así mismo, será crucial terminar las jugadas de ataque el gol, bien con los lanzamientos potentes de la primera línea -Álex Tello, Antonio Llopis, Carlos Villagrán- o gracias a los contraataques de Bruno Vírseda e Ismael Juárez, los estiletes de los extremos.

La primera vuelta no ha hecho nada más que comenzar, pero, cuanto antes sumemos los puntos necesarios para permanecer en Plata, más ahorraremos en sufrimiento. Para plantilla y cuerpo técnico, pero también para una grada fiel.

 

Club Balonmano Nava