Un bajón mediada la primera parte, la excelente actuación del portero local y una actuación arbitral desafortunada condenaron al equipo navero a una nueva derrota.

Año nuevo, mismos errores. Y mismos aciertos del rival. El Viveros Herol comenzó la segunda vuelta cayendo en los mismos fallos que le llevan condenando toda la temporada a situarse en parte baja de la clasificación. El equipo de Óscar Perales no pudo en este reinicio liguero con el Alarcos Ciudad Real que, finalmente, se impuso en el marcador por una renta de cinco goles (29-24).

El Balonmano Nava empezó con buen ritmo el encuentro y respondió a un intercambio de golpes que duró hasta el minuto 13, cuando el equipo local consiguió una renta de dos goles que, en los minutos sucesivos, se fue ampliando hasta a cinco, la máxima renta en el primer acto (14-9 en el minuto 21).

El fatídico tramo de mitad del primer tiempo en el que los de Perales suelen tener, junto con la brava actuación bajo palos del portero del Alarcos, Jorge Villamarín, que sacó hasta 12 bolas desesperando al ataque segoviano, fueron las claves para decantar la balanza en un partido en el que el Viveros Herol remó durante los segundos 30 y estuvo a punto de alcanzar a su contrincante en el luminoso.

Con un Antonio Llopis en estado de gracia (9 goles), sobre todo en el primer tramo, y Álex Tello (5) en el segundo, el Balonmano Nava remaba ajustando la defensa. Sobre todo tras el descanso (16-12). Nava salió enchufado, pero la exclusión de Samu Ibáñez en un cambio para poder atacar en igualdad numérica tras los dos minutos a Darío Ajo, volvió a obligar a nuestro equipo a luchar contra los fallos de un trío arbitral que se equivocó en una y otra dirección, condicionando el duelo.

Sin duda, la presencia de Nelson Espino (6) sobre el parqué, que reaparecía tras dos meses en el dique seco por una lesión, fue determinante. Tanto por la efectividad goleadora como por su asociación en tareas ofensivas con otra de las grandes figuras de los ciudadrealeños en la tarde del sábado, Francisco Vidal (7).

A pesar de que la tensión se mantuvo hasta los compases finales, cuando a falta de cinco minutos Tello ponía a los visitantes con tan solo tres goles de desventaja (25-23), un par de pérdidas de balón y el acierto de Ciudad Real, condenaron al Balonmano Nava a una nueva derrota que les obliga a ponerse a trabajar ya para la próxima contienda.

A sabiendas de que esta segunda vuelta va a ser a cara de perro, se necesita hacer del Pabellón navero un auténtico fortín donde no pueden escaparse los puntos para agarrarse con uñas y dientes a la División Honor Plata. Por eso hacemos un llamamiento a la fiel parroquia navera para que no falte el próximo sábado, 18.30, al partido contra el Balonmano Alcobendas.

 

Club Balonmano Nava