Primera sesión de trabajo con buenas sensaciones en una pretemporada en la que el entrenador contará con cuatro jugadores de la segunda plantilla con el fin de poder contar con ellos en tramos puntuales de la competición.

"No somos el Real Madrid, pero lo seremos". Con una sola frase, Óscar Perales dice mucho de lo que pretende desde el banquillo del Viveros Herol esta temporada: ambición, trabajo, resultados y trasladar esa dosis de sentido del humor y buen rollo tan necesarios para que un equipo funciones y haga disfrutar a la grada.

La frase tiene mayor valor si tenemos en cuenta que el nuevo entrenador la pronunciaba minutos después de finalizar el primer entrenamiento en la tarde-noche del lunes. Una primera sesión de hora y media de duración y que sirvió "para que los chavales se conocieran" y "para que los nuevos se vayan habituando al pabellón". Sí, antes de que el lector lo añada, ese mismo que, de momento, nos hará seguir estando pendientes del tiempo y de la condensación. Pero en eso poco o nada puede hacer Perales...

El grupo, que se hará la foto de familia y se presentará de manera oficial el próximo viernes (con la salvedad de un par de jugadores que tienen permiso para ausentarse por asuntos personales), tiene por delante casi un mes y medio de trabajo para acoplar las piezas nuevas y conseguir que, esos fichajes ilusionantes que tan buena pinta tienen, se integren en el sistema de un equipo ya firmado y que estará capitaneado, una temporada más, por Carlos Villagrán.

Dos de esas nuevas caras se pronunciaron en las redes sociales, concretamente en sus cuentas de Twitter, dando sensación de haberse sentido cómodos en esta nueva andadura. "¡Todo empieza de nuevo! Nueva temporada. Nuevo año. Nuevo equipo. @BalonmanoNava, nuevo hogar. ¡Toca trabajar duro!", escribía Sergio García (@SergiGarciaP). Por su parte, Samuel Ibáñez (@16samu16) lanzaba el siguiente mensaje: "Primer día finiquitado ahora a descansar y a recuperar para mañana. ¡Gran grupo humano y de calidad! @BalonmanoNava deseando empezar".

Óscar añadía que, en esa primera toma de contacto, había notado que todos los jugadores de esta primera plantilla del Balonmano Nava habían llegado al pabellón después de dos meses parados "con muchas ganas y mucha ilusión". O lo que es lo mismo, los dos ingredientes mágicos con los que fue posible ascender a División Honor Plata y con los que ha sido posible llegar a la que será la tercera campaña consecutiva en la segunda categoría del balonmano nacional.

Con la firme intención de ir integrando jugadores nuevos de la casa en la dinámica de trabajo y poder ir dándoles trabajo a lo largo de la temporada, cuatro sin los jóvenes de la cantera navera que realizarán la pretemporada a las órdenes de Perales. Se trata de Jorge Maestro (central), Darío Ajo Martín (extremo), Pablo Rodríguez (extremo) y Carlos Colomer (portero).

A la espera de que el proyecto se consolide y de que entren en la rutina, las palabras del 'mister' invitan a creer en ese que, desde hace año, es el grito de guerra de la parroquia navera: sí, se puede. ¿El qué? La permanencia. Paso a paso, que esto no ha hecho más que empezar y esta no es más que la primera piedra.

 

Club Balonmano Nava