Dicen que la veteranía es un grado y el sábado, ante el Balonmano La Roca, el Viveros Herol hizo bueno el dicho para amarrar, esta vez sí, su permanencia en División Honor Plata. Porque la mala suerte, los nervios y las imprecisiones de otras campañas, cuando el equipo estaba menos maleado, dieron paso a una seriedad digna de un conjunto con aplomo que ha sabido aprender de los tropiezos.

Comenzó la disputa de dos puntos de oro para ambos equipos, luchando por el mismo objetivo, con un intercambio de golpes en el marcador que no dejaba lugar a dudas de que, a pesar de que lo fácil hubiese sido firmar el empate, válido para ambos, nadie quería adulterar la competición. Igual que en otros deportes... ¿verdad? Toda una lección de los pupilos de Guillem Estapé y Álvaro Senovilla. Esos tiras y aflojas se rompieron con el gol de Dani Simón (4) en el minuto 12:30, poniendo a Nava 4-8 y encarrilando unos primeros 30 minutos que concluyeron con el 13-16 maquillado por un tiro sobre la bocina de Jordi Altes.

El esquema ofensivo navero, en cuanto a figuras claves se refiere, volvió a ser el de las últimas tardes. Isma Juárez anotó nada menos que 10 goles convirtiéndose en el pilar sobre el que colocar los cimientos de una victoria imprescindible. Darío Ajo, bordeando la pintura, contribuyó con 5 goles. Y desde la primera línea, a Alberto Camino le volvió a corresponder repartir juego y llevar la manija (marcó también 2 tantos) y Carlos Villagrán estuvo acertado 6 veces de cara a puerta.

Lo que pasaba en ataque era el reflejo de una trabajada defensa, un 6:0 compacto que facilitó la tarea de Alberto Miranda. Clave fueron esos últimos 5 minutos del encuentro en los que no encajó ni un tanto, espoleando a los suyos y permitiendo que el viaje de vuelta, para jugadores y aficionados fuese una fiesta completa que tendrá continuación en la última jornada, ante su grada y con el alivio de tener ya los deberes hechos.

Decimos que esos últimos compases fueron determinantes, porque tras el paso por vestuarios, los catalanes salieron con otra cara, llegando a voltear el resultado. Ronda el minuto 10 del segundo tiempo cuando Jordi Puig (9) puso el 20-19 e hizo zozobrar por momentos las ilusiones de los seguidores del Viveros Herol, que no se creían que, de nuevo, la fortuna fuese ser tan cruel de dejarles con la miel en los labios y la incertidumbre de seguir o no en la segunda máxima categoría por un año más.

El desenlace ya se lo hemos adelantado. Los cinco últimos minutos permitieron a Nava, con goles de Carlitos, Juárez y Darío, firmar un parcial de 3-0 que daba la vuelta al marcador, dejándolo en el definitivo 27-29 que ya es historia de nuestro club. Por tercer año consecutivo, y a pesar de la condensación y las promesas políticas incumplidas, este club será de Plata. Gracias, por supuesto al aliento de socios y público en general que jamás les ha dejado solos, pero sobre todo, a estos gallos con huevos de plata que han sabido inflar el pecho y crecerse ante las adversidades.

¡Enhorabuena a todos, porque sí se pudo!

 

Club Balonmano Nava