Cuando un equipo se encuentra tan cómodo como el Juanfersa Comunicalia sobre la cancha se antoja casi imposible rascar algo positivo. Eso es lo que vivió el Viverol Herol en la noche del martes en la disputa del partido aplazado por la competición de la Selección Nacional Junior. El equipo de Álvaro Senovilla pagó carísima la caraja de la primera mitad y, por mucho que se arremangó en los segundos 30 minutos, era tarde.

Porque los gijoneses se marcharon al vestuario con una renta de 7 goles que supieron administrar a la perfección (16-9). Cinco minutos después de la reanudación y gracias a su salida en tromba, aumentaron esa distancia hasta los 10 goles (21-11) dejando claro a los naveros que no iban a relajarse y que los dos puntos, liderados por un excepcional David Pellitero (6 tantos) iban a quedarse en casa.

El viaje y el partido entre semana pesó demasiado en las piernas y, sobre todo, en las cabezas de los jugadores de Nava, que sumaron la tercera derrota a domicilio consecutiva. Y eso que entre Carlos Villagrán (4) e Isma Juárez (5) evitaron que la sangría en el marcador fuese mayor. Pero lo cierto es que la rapidez en las contras, sobre todo en los compases iniciales, marcaron demasiada diferencia en un partido que no tuvo mayor interés que el de dar por finiquitada la jornada.

Sin duda uno de los aspectos positivos que dejó el choque fue la intervención de una pieza no habitual en el esquema de Senovilla. Jorge Maestro tuvo minutos y dejó dos tantos que sirvieron en el global para maquillar ese 31-21 tan contundente como justo.

Un resultado malo sobre todo por la inestabilidad en la tabla -Viveros Herol queda cuarto por la cola con 13 puntos, solo uno por encima del penúltimo clasificado- y porque, casi sin tiempo para tomar un respiro y con los kilómetros hasta Gijón a las espaldas este sábado toca recibir al líder de la categoría, el Atlético Valladolid.

 

Club Balonmano Nava