El conjunto andaluz se alcanza la primera plaza en solitario tras esta victoria conseguida en casa, basada en una dura defensa al Nava, en la que Ismael sufrió la rotura de un diente

balonmano(53).jpgEl duelo entre los dos líderes que aspiraban a quedarse en el primer puesto en solitario, lo ganó el Moguer de Huelva en su propia cancha a raíz del minuto 45 que fue cuando logró despegarse y marcar la holgada ventaja final de siete goles. Antes, el partido estuvo a la altura de dos grandes equipos que aspiran al título de campeón de liga.

 

Los del Viveros Herol Nava realizaban el último desplazamiento de la primera vuelta sabiendo que iban afrontar uno de los partidos más complicados, y para rebajar la presión entre sus jugadores Nacho González dejó bien claro que era un partido más de la liga y no el partido de la liga.

El consejo funcionó en una primera parte brillante y de poder a poder entre ambos rivales. El empate a 14 goles de este primer periodo daba testimonio de la igualdad de juego. Ambos equipos habían estudiado muy bien el partido. Así, el planteamiento local fue de cierre defensivo, con un 6-0 hermético para evitar las circulaciones y dificultar las penetraciones; de ahí que se prodigaran los lanzamientos que Ismael, Carlos Villagrán y Roberto Turrado intentaran desde atrás, ya que las asistencias al pivote Darío no finalizaban bien dado el marcaje a que se veía sometido. Tampoco las circulaciones de Roberto Pérez y su potente arranque para abrir hueco y lanzar eran posibles. Romper la dura defensa local resultaba complicado ya que además contaba con una portería muy bien protegida por su guardameta Max Galas.

Por su parte los locales también se encontraban un cierre defensivo que capitaneaba Carlos Domínguez, y atrás con David y Crístofer, que frenaban los movimientos que por el centro protagonizaban Sergio Cruzado, Jesús Fernández y el pivote José A. Jiménez.

 

En los inicios de la segunda se mantuvo el ritmo de juego de la anterior. Los onubenses siguieron encabezando el marcador, y llevando al límite un contacto defensivo. En una de las acciones el lateral navero Ismael Villagrán, recibió un fuerte codazo que le partió un diente, obligándole a dejar la cancha, a la que volvió minutos después, soportando el dolor. Ese esquema de fuerza provocó varios lanzamientos desde los siete metros a favor del Nava, pero ninguna exclusión por esas peligrosas acciones.

Fue a raíz del minuto 45 cuando el partido se rompió a favor del Moguer, a pesar de que David detuvo dos lanzamientos desde los siete metros. Llegaron los desaciertos en ataque que a su vez favorecieron la posición de un adversario que cada vez encontró más hueco para batir la portería visitante, aunque Crístofer detuvo goles cantados.

El Nava intentó volver al ritmo anterior y ello provocó varias exclusiones, que a dos minutos del final dejaron en la inferioridad de cuatro jugadores al Moguer. Era una oportunidad de reducir distancia de cinco goles en contra en el marcador, pero no hubo aciertos en ataque y menos en defensa por lo que en lugar de marcar, el Viveros Herol Nava encajó dos goles más que le situaron a siete de diferencia al final.